Las razones de un slencio: la vuelta al mundo

9 de junio de 2013

Algunos amigos nos han dicho que el blog estaba totalmente desactualizado. Es cierto. Lo está. Pero ya habíamos adelantado la razón. Nos hemos ido a dar la vuelta al mundo y hemos estado ausentes cinco meses.

La crónica de nuestro viaje pueden leerla en nuestro diario de la vuelta al mundo.

Si pinchan en ese enlace se darán cuenta de que todavía está muy lejos de terminarse. Nuestro diario se quedó mucho más atrás que nuestro viaje. Hoy, ya estamos en Fuengirola y, sin embrago, en el blog de la vuelta al mundo todavía estamos a 30 de marzo, cuando íbamos desde Mumbay hasta Abu Dhabi.

La conclusión del viaje es muy simple: el mejor lugar del mundo para «tapear» es Fuengirola, aunque los italianos están aprendiendo. Cuando en la descripción de nuestro viaje de vuelta al mundo lleguemos a Savona (Italia) nos encontraremos con algunas sorpresas.

Estos días que llevamos por aquí nos han servido para tantear lo que había ocurrido en nuestra ausencia. Tras cinco meses desconectado de las noticias españolas, nadie se sorprenderá si digo que el nivel de corrupción política nos ha sorprendido. Pensábamos que algo había, pero ¿tanto? No. No lo pensábamos.

Pero no queremos amagarles con sobornos, financiación irregular ni robos puros y duros… queremos hablar de tapas y otras cosillas.

Hemos hecho una de nuestras rondas habituales y nos hemos encontrado con que hay bares-restaurante donde todo sigue más o menos igual: los Bolichitos, cuyas camareras mantienen su irresistible sonrisa; Casa Pedro que mantiene su gusto y su amor por los detalles; «Er tapeo», cuya novedad consiste en que hay un nuevo miembro de la familia, sano y sonriente; «Casa Guerra «que sigue con su oferta de plato de gambas y caña por tres euros los sábados y domingos y la carrillada ibérica por 3,50 euros los domingos; El Olivo que continúa con su oferta de caña –o vino– más tapa 1,30 Euros… hay otros sitios que mantiene la misma carta pero cuyo personal nos es totalmente desconocido, por ejemplo «La Pará«, con la misma carta, pero con otros camareros y cocineros;… otros creemos que han cerrado [no estamos seguros], como por ejemplo, Innova Gastrobar por el que hemos pasado tres veces y las tres cerrado.

Hay sitios nuevos, por ejemplo el que tiene el curioso nombre de «Chocolate & Noodles«. No lo entiendo: chocolate y fideos. No entiendo muy bien cómo compaginar los fideos y el chocolate. ¿Se imaginan pidiendo una de «fideos con chocolate»? Hemos pasado varias veces y una no tenía la carta, la segunda tenían una carta muy limitada y tres, tenían carta más amplia pero no nos llamó nada la atención. Tenemos que ir, probar y decirles el resultado.

«El Jardín», que fue una de nuestras primeras entradas, sigue existiendo pero los camareros son distintos. La carta ha vuelto a la original. Me explico. Cambiaron de dueños, subieron los precios, pero han vuelo a los de antes. Nuestra sensación es que merece la pena pasarse por allí. Caña un euro. Tapa, 1 Euro. Al lado está «Sal Gorda» que ha vuelto a cambiar de camareros. La carta es más o menos la misma, e incluso han aumentado su oferta con cosas como «bola búlgara» que antes ofrecía «El Jardín» pero ahora no lo hace.

Hemos visto que uno de los bares-restaurante de los que ya habíamos hablado, «La Caña» ha cambiado de sito… todavía no hemos podido probarlo.

Hemos visto varios bares-restaurantes que tienen toda su carta en un idioma nórdico y nada en castellano. Nuestra interpretación es que no nos quieren y, por lo tanto, no hemos entrado. Para nosotros una cosa es que tengan los letreros en finés y en castellano –como «To está güeno«–y otra muy distinta que solo esté en finés.

En fin, que estamos de vuelta y con ganas de seguir probando las magníficas tapas de Fuengiola. Uno de los mejores sitios –si no el mejor– del mundo para tapear.

Volveremos pronto.

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