Amanece. La ciudad bosteza en silencio mientras la luz, todavía tímida, se derrama sobre los tejados como una promesa que no se atreve a hablar.
Frente a mí, la esfera de cristal guarda el presente: lo invierte, lo encierra, lo vuelve pequeño, como si el ahora cupiera en la palma de una mano. Dentro de ella, el sol nace al revés, y aun así ilumina.
Pero mi mirada se escapa más lejos. Pienso en lo que vendrá: ¿qué nos depara el día que empieza a abrir los ojos, la semana que asoma detrás de él, el mes que se estira en la distancia, el año que aún no sabe pronunciar su propio nombre?
La bola de cristal permanece muda. No predice, no advierte, no consuela. Solo refleja lo que es, mientras yo me pierdo en lo que podría ser.
Y aun así, amanece. Y en ese simple acto —tan antiguo, tan nuevo— hay una respuesta que no necesita palabras.
Notas
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Nota fotos y texto. Salvo las fotos que tienen un agradecimiento específico, como por ejemplo Wikipedia, son nuestras y las licenciamos con
En esta ocasión he contado con la colaboración de Vero. Las fotos están en muy baja resolución. Si alguien está interesado en obtenerla con mayor resolución, que me las pida.
Contacto con nosotros; el motivo de que no sea una imagen clara es para evitar que los robots la descubran y nos inunden el buzón de basura.
Todos los años, cuando se acerca la festividad de San Valentín, Fuengirola se llena de elementos decorativos alusivos al amor. Este año no ha sido distinto: la ciudad vuelve a mostrar corazones, luces y mensajes románticos en distintos puntos del municipio. Sin embargo, quizá el más llamativo ha sido el que ha aparecido en la plaza de los Reyes Católicos, frente al hotel Casa Consistorial.
Letrero con la plabra Amor en la plaza de los Reyes Católicos.
Aunque su instalación coincide con la campaña de San Valentín, el mensaje que transmite va más allá del calendario. La palabra “Amor” actúa como un recordatorio visible de los vínculos que sostienen la vida cotidiana de la ciudad: desde las relaciones personales hasta el sentido de comunidad que caracteriza a Fuengirola.
En un espacio urbano marcado por el tránsito diario, este letrero introduce un elemento simbólico que invita a detenerse. Su presencia aporta un matiz emocional a un entorno conocido y refuerza la idea de que los espacios públicos también pueden convertirse en escenarios para mensajes positivos y compartidos.
Conseguir la imagen me llevó más tiempo del previsto. El corazón rojo estaba siempre ocupado por personas que querían llevarse un recuerdo. Y, en cierto modo, esa escena resume el efecto del letrero: un símbolo que invita a detenerse, a participar y a formar parte del paisaje emocional de la plaza.
Quizá sea este un buen momento para hablar de los Reyes Católicos. En la plaza que lleva su nombre, y en la que hoy está el letrero de Amor, también hay un monumento en su memoria.
Monumento a los Reyes Católicos.
El monumento a los Reyes Católicos que se encuentra en la plaza del mismo nombre en Fuengirola (antigua plaza del Ayuntamiento) tiene los siguientes detalles:
Autora: La obra fue realizada por la escultora local Rosario García Arraiza. (Cabe mencionar que algunas fuentes oficiales de turismo citan erróneamente a José Luis Sánchez, pero las noticias de la época y los registros locales confirman que es obra de Rosario García).
Fecha de inauguración: Fue inaugurado el 25 de enero de 2014.
Monumento a los Reyes Católicos en Fuengirola-
Detalles del monumento: La escultura está realizada en bronce, tiene una altura aproximada de tres metros y pesa unos 800 kilos. La obra conmemora la toma del Castillo Sohail por parte de las tropas cristianas en 1485. En el pedestal se pueden observar dos placas con inscripciones históricas que contextualizan la importancia de Fernando e Isabel en la historia de la ciudad.
El monumento se instaló como parte de una remodelación integral de la plaza, que pasó a denominarse oficialmente Plaza de los Reyes Católicos coincidiendo con este homenaje.
La importancia de los Reyes Católicos en la historia del mundo se entiende mejor cuando se observa cómo su reinado actuó como un puente entre dos épocas. Su matrimonio unió las coronas de Castilla y Aragón, un paso decisivo hacia la formación de un Estado más cohesionado y centralizado, algo que diversas fuentes destacan como el inicio de una nueva etapa política en la península . Esta unión permitió emprender reformas administrativas, económicas y religiosas que fortalecieron la autoridad real y modernizaron las estructuras de gobierno, sentando bases que influirían en la evolución de los estados europeos posteriores.
Su papel en la expansión exterior fue igualmente determinante. La conquista de Granada en 1492 cerró el ciclo de la unificación territorial peninsular, mientras que el apoyo a Cristóbal Colón abrió la puerta a los viajes transatlánticos y al contacto entre Europa y América, un acontecimiento que transformó el comercio, la cultura y la geopolítica mundial . A ello se sumó una política exterior activa y una red de alianzas matrimoniales que situaron a la monarquía hispánica en el centro de los grandes procesos internacionales de su tiempo .
En conjunto, su reinado marcó el inicio de la Edad Moderna en España y contribuyó a configurar un nuevo orden global. Por eso, cuando se habla de los Reyes Católicos, no solo se piensa en su impacto en la historia de España, sino en cómo sus decisiones influyeron en el rumbo del mundo.
El presentismo y la mirada hacia el pasado
Cuando observamos decisiones históricas como la expulsión de judíos y musulmanes, es fácil juzgarlas desde la sensibilidad actual, marcada por valores como la libertad religiosa, la diversidad cultural o los derechos humanos. Sin embargo, los historiadores recuerdan que aplicar criterios del presente a épocas pasadas —lo que se conoce como presentismo— puede distorsionar la comprensión de los hechos. En tiempos de los Reyes Católicos, Europa vivía inmersa en conflictos religiosos, tensiones territoriales y procesos de unificación que buscaban cohesión política a través de la homogeneidad confesional. En ese contexto, la idea de “una sola fe para un solo reino” era compartida por muchas monarquías europeas y se consideraba un instrumento para evitar guerras internas y reforzar la estabilidad del Estado.
Desde la perspectiva actual, aquellas expulsiones resultan profundamente problemáticas y contrarias a los valores que hoy defendemos. Pero para entender por qué se tomaron, es necesario situarse en la mentalidad de la época, en un mundo donde la religión era un elemento central de la identidad colectiva y de la legitimidad política. Analizar el pasado con esta distancia crítica no implica justificarlo, sino comprenderlo en su complejidad, reconociendo que las decisiones de entonces respondían a realidades, temores y prioridades muy distintas a las nuestras.
La rendición de Granada. Cuadro de Francisco Pradilla y Ortiz – Dominio Público https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=17424140
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Nota fotos y texto. Salvo las fotos que tienen un agradecimiento específico, como por ejemplo Wikipedia, son nuestras y las licenciamos con